Usos sociales, rituales y actos festivos
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Filandón
Un filandón, o fiandón, fiendeiro o fiandeiro es una reunión informal entre varias personas, normalmente vecinos de una misma localidad, para socializar y entretenerse en las largas noches. Antiguamente, cuando no había luz en los pueblos, era habitual reunirse en casa de alguno de los vecinos al calor de la lumbre de las lareiras, posiblemente en las pallozas, para charlar mientras que las mujeres fiaban (hilaban) o tejían. Posteriormente solían quedar para escuchar la radio y, hoy en día, simplemente para socializar. De hecho, hoy es habitual, sobre todo en las noches de verano, ver grupos de individuos de fiendeiro en las calles a la fresca, o en las casas de alguno de los vecinos. El resto del año, en épocas de temperaturas más bajas, suelen tener lugar en el interior de casas particulares. Y en otoño se suele convertir en magosto, acompañando la conversación con castañas asasdas. No se hablaba de nada en concreto, y cada filandón es diferente pero, como decimos, la razón principal era la socialización y el entretenimiento. Surgió con la finalidad de hacerse compañía entre vecinos y se ha ido manteniendo en el tiempo, sabiendo adaptar la costumbre a los tiempos, hasta el momento actual, en el que aún es habitual asistir a reuniones espontáneas de personas que, simplemente, debaten sobre diversos temas de actualidad, narran historias de tiempos pasados o incluso hacen negocios en un ambiente relajado. -
Fiesta del Maio
El maio-mozo o maio-humano es una tipología de festejo tradicional del 1 de maio, en la que se escoge a un niño o mozo de un grupo para vestirlo y convertirlo en la representación del espíritu de la primavera por ese día (por eso ha de ser irreconocible, dando el aspecto de ser un árbol que anda) oculto con una planta específica cañaveira (smyrnium olosatrum) para luego recorrer las calles y plazas acompañado de una comitiva que va cantando coplas tradicionales (siempre las mismas y con una melodía musical que se usa exclusivamente para la ocasión) solicitando un donativo (castañas “maias”, una alegórica alusión al fin del ciclo de las mismas) y realizando un ritual de levantar al maio como símbolo de la llegada del tiempo de la estación de las flores (el comienzo de un nuevo ciclo). Aunque son los portadores los niños y la gente más joven, los mayores también participan durante el recorrido en el proceso al contribuir con donativos o hacer que la comitiva “tumbe o maio” y luego lo levante. Esta celebración, a comienzos del Siglo XX, era abundante en Galicia, en villas importantes Monforte, Viveiro, Mondoñedo, entre otras las villas Jacobeas Portomarín, Lugo y Santiago, en las que se fueron perdiendo y desapareciendo, siendo única esta expresión a día de hoy en Villafranca donde se resistió a hacerlo y se viene realizando ininterrumpidamente, siendo una de las costumbres más antiguas que se recuerdan de las que persisten. -
Fachizas
Las fachizas de Burbia consisten en la realización de una especia de antorchas de paja de centeno que posteriormente serán quemadas en el monte denominado “a lagúa”. El proceso de elaboración comienza escogiendo la paja. Antiguamente eran muchos terrenos de la zona los que se dedicaban a la siembra del centeno, pero como en toda la comarca, poco a poco se fue perdiendo hasta desaparecer. En la actualidad, la paja que se usa es la que Juan, el teitador, usa para teitar las pallozas y horreos. Esta paja se trae de la zona de Astorga, y es de menor calidad que la que se usaba antiguamente ya que, según señalan, la recogida en la zona era de mayor grosor, lo que aumentaba la durabilidad de los teitos al estar ésta más adaptada al medio. Una vez seleccionada la paja, las mejores se atan en un mollo y se dejan unas horas en la reguera para que ablanden. Será esta paja la destinada a hacer los bincallos, que son una especie de cuerdas realizadas a base de entrelazar la paja. Es por eso que necesitan humedecerse, ya que de no ser así, se rompería al retorcerla. Una vez elaborados los bincallos, se extiende la paja seca en una hilera de unos dos metros y se va amontonando a lo largo para ir atándola poco a poco con varios bincallos. Según señalan, los bincallos deben de situarse a una distancia muy concreta, ya que si están muy cerca -
Volteo manual de campanas de San Nicolás el Real
El volteo manual de campanas se lleva a cabo todos los días de la novena previa a la festividad del Cristo de la Esperanza (14 de septiembre, día de la Exaltación de la Cruz). Cada tarde, a las 19:30 h., se ejecutan tres volteos consecutivos, con un intervalo de separación de unos 15 minutos entre cada uno. Cada campana comienza su volteo siguiendo un orden determinado, desde la más pequeña hasta la más grande. El propio día de la fiesta del Cristo, además de los tres volteos para anunciar la celebración eucarística, se ejecutan otros dos a la salida y entrada en el templo de la talla del Cristo, de manera que esta esté siempre acompañada por el sonido de las campanas mientras se encuentre en el entorno del edificio. -
La subasta del Santo
Cada Jueves Santo, en Balouta, es tradición cubrir al Santo (el patrón del pueblo, Santiago Apóstol), como ocurre en muchas localidades en las que se celebra la Semana Santa. En este caso, se tumba delante del altar, sobre una sábana y una almohada, y se cubre con una casulla con colores morados. El Santo permanece en la iglesia, ante el altar hasta el Viernes Santo. A lo largo de estas horas, los vecinos de Balouta y alrededores acuden a la iglesia a hacer ofrendas al Santo, en forma de alimento o dinero, principalmente. El Viernes Santo es día de fiesta en Balouta, puesto que a mediodía se levanta al Santo, vuelve a su lugar habitual dentro de la iglesia y se recoge todo lo que la comunidad le ha ido ofreciendo. En la puerta de la iglesia se subasta todo lo recaudado entre los vecinos con la finalidad de obtener recursos para el pueblo y el edificio de la iglesia. -
Danza de Chano
Las danzas de Fornela tienen una amplia tradición. Se dice que son danzas de guerra, por lo que habitualmente son danzadas por hombres. Los danzantes de Chano bailan la tarde del 15 de agosto (a eso de las 17h) en el campo del Santuario de la Virgen de Trascastro, patrona de los fornelos. El día 16 lo hacen por la mañana, mientras que el día 17, danzan en su pueblo, Chano. En el caso de los danzantes de Peranzanes es a la inversa. La danza de Chano se compone de 12 bailarines: 1º y 2º juez, 2 “guías”, 4 “segundas” y 4 “banderas”, además de dos “chaconeros”, dos o tres “palilleros” (habitualmente niños) y un tamboritero. Como decimos, tradicionalmente todos son hombres jóvenes. -
Loas
Se trata de una de las partes fundamentales de las que se compone la celebración de la Romería de Trascastro. Tiene lugar el día 15 de agosto por la mañana, tras la danza de Peranzanes en el Santuario. Se trata de un emotivo texto escrito por un vecino de alguna de las localidades del Valle de Fornela, normalmente con tintes personales o haciendo una referencia reflexiva a temas de actualidad, ya sean generales o específicos del valle o del pueblo al que pertenece el redactor y posterior lector. Para conocer quién ha de leer la loa en el año actual, se ha de comentar que se sigue un orden por localidades. Cada año le toca a un pueblo decir la loa en Trascastro y el orden es alfabético. Esto es si, por ejemplo, el año pasado le ha tocado a Cariseda, al año siguiente le tocaría recitar la loa a un vecino de Chano. -
Maranfallos
Los maranfallos son una manifestación que se realiza en la época de los entroidos o carnavales en el pueblo de Burbia. Actualmente, los maranfallos salen a las calles el sábado de carnaval, y en algunas ocasiones los martes. Pero antiguamente, lo hacían durante toda la semana y, algunas veces, de una forma muy agresiva. La característica principal de los maranfallos es la persecución que se realiza a las personas que no van vestidos como ellos o con la cara cubierta, ya que la regla fundamental es mantener el anonimato. Para ello se tapan la cara con cualquier elemento que no permita identificarlos, ya sean caretas, trapos, capuchas, etc. Además, en muchas ocasiones deforman sus cuerpos introduciendo trapos en sus ropas e incluso cambiando su forma de caminar para que nadie pueda reconocerlos. -
Danza de Trascastro
Las danzas de Fornela tienen una amplia tradición. Se dice que son danzas de guerra, por lo que habitualmente son danzadas por hombres. Antiguamente se danzaba en septiembre, el día de Santa Eufemia, pero debido a la gran afluencia de público en el mes de agosto y la escasa en el de septiembre, se decidió que se aprovecharía la Romería de Trascastro y, a partir de entonces, se danza el 17 de agosto, tras los días 15 y 16, que es cuando danzan en Trascastro, por tradición y derecho, los pueblos de Peranzanes y Chano. Así pues, por la mañana se danza en el Santuario de Trascastro y por la tarde, en la plaza del pueblo, previa autorización del alcalde. -
La matanza del cerdo
La matanza es una tradición que se celebra en muchas de las casas de las pequeñas localidades del territorio de la Reserva de la Biosfera de Los Ancares Leoneses. El animal que se sacrifica y del cual se consume su carne a lo largo del año es el cerdo. De él se sacan muchos de los productos tradicionales del Bierzo y de todo el país, como el embutido, el jamón y el botillo, protagonista en muchas de las celebraciones bercianas. La matanza se celebra en los meses de invierno, concretamente entre diciembre y enero. Hay quién sigue el calendario lunar y la hace coincidir con el cuarto menguante. Algunos, concretamente, con la luna menguante de enero. Dicen que de esta manera la calidad de la carne es mucho mayor, o que incluso así no se pone mala ni se llena de gusanos y larvas. Antiguamente la matanza era un acontecimiento festivo en las familias, ya que era necesario que se juntasen primos y hermanos en casa de quién tocase ese día. Era costumbre desayunar muy temprano una onza de chocolate y un chupito de aguardiente para entrar en calor. -
La Octava
La Octava se celebra en la localidad de Peranzanes el domingo de Corpus. Tradicionalmente, cada año tenía lugar en una casa particular de uno de los vecinos del pueblo, que adornaba su casa, preparaba un altar para recibir al cura, que acudía a rendir culto al santo. Mientras en la casa del vecino se ultimaban los detalles para acoger la celebración, el cura iba desde la iglesia a dicha casa en procesión, acompañado de cuatro feligreses que portaban el palio que cubre al párroco. Al llegar a la casa, los niños que allí habitan reciben a la imagen portada por el sacerdote y a la comitiva tirándoles pétalos de flores. Es entonces cuando el párroco se arrodilla frente al altar y reza a la imagen ante la atenta mirada de los anfitriones y de los vecinos. A continuación, se regresa a la iglesia, donde tiene lugar una misa y se vuelve de nuevo a la casa anfitriona a comer pan y vino. Actualmente, el ritual es el mismo, con la diferencia de que es la Junta Vecinal la encargada de organizar la festividad. Así, se escoge un lugar neutral para recibir al sacerdote, como la plaza del pueblo, que es el lugar habitual de celebración. Ahora se hace así dada la falta de “voluntarios” para acoger la celebración, bien sea por la responsabilidad que supone, o bien por la falta de vecinos presentes el día de la festividad. Se trata pues de una medida de salvaguardia. -
Hoguera del Sábado de Pascua
Hoguera que se realiza el Sábado de Pascua a partir de la media noche con motivo de la celebración de la resurrección de Cristo. Horas antes de medianoche, las gentes recogen leña por las casas del pueblo para juntarla en la plaza (antiguamente se celebraba en el puente). Una vez dan la medianoche, se enciende la hoguera y se empiezan a tocar las campanas de la iglesia durante un tiempo indeterminado. Según indica la gente, puede alargarse durante toda la noche o solamente durante unos minutos. Es típico acudir a la hoguera con unos trozos de tocino o chorizos para asarlos en el fuego pinchados en un garabullo (palo con punta). En otra época, ya avanzada la noche, los mozos del pueblo daban inicio a las trastadas. Estas consistían en sacar los arados de las casas y colgarlos de los árboles y también tirar los carros a los subiaos (cunetas).











